Entrevista a Javier Ruiz Seiquer – director general SUMERSOL

SUMERSOL es una empresa de servicios energéticos que se dedica a proveer de energía solar térmica a las residencias de mayores, sin que éstas tengan que invertir nada en la instalación. Esta entidad instala, mantiene, asegura, repone las piezas que se estropean, monitoriza y realiza la inversión de la instalación. Y con todo ello, suministra a la residencia la energía necesaria para calentar su agua caliente sanitaria (ACS), con un ahorro considerable en la factura del combustible que esté utilizando. Su sistema de ahorro energético permite aprovechar al máximo la energía solar y no depender de los combustibles fósiles, con sus subidas de precios y contaminación del medioambiente.

¿Por qué es interesante para las residencias de mayores el Sistema de ahorro energético de SUMERSOL?

Entre otras razones, hay dos que me parecen importantes: por un lado, el elevado coste energético que tienen que soportar las residencias; y por otro, el que la mayoría de las residencias disponen de superficies en cubiertas y tejados que se les podría dar uso colocando los captadores solares. Son espacios no utilizables salvo para este tipo de instalaciones. ¿Por qué no acceder a la energía solar dando uso a las cubiertas, terrazas, tejados, patios poco transitados? Y de esta forma, ahorrar en gasóleo, propano, electricidad… Y todo ello, sin realizar inversión alguna.

¿Qué tipo de instalación realiza SUMERSOL en las residencias de mayores?

En la mayoría de los centros se realizan instalaciones para ACS. Cuando el sistema lo permite, también aportamos energía a la calefacción. La instalación de energía solar térmica consiste en un campo de captadores (llamados familiarmente placas solares térmicas), que deben ser orientados siempre hacia el sur y que pueden ser instalados allí donde hay espacio, ya sea en la cubierta o tejado de la residencia, o en el suelo, en algún lugar poco transitable, pero que no tenga sombras. Pueden también colocarse como marquesinas para aparcamiento. Es importante apuntar que la caldera actual de la residencia no se toca, no se suprime. Se le conecta la energía solar para que el sol nos caliente el ACS y no tengamos que consumir combustible. Por decirlo de forma sencilla: precalentamos el ACS que se va a consumir y de esta forma, la caldera convencional no entra en funcionamiento, o entra menos, gastando menos combustible.

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Fuente Revista : Balance de la Dependencia Nº 46 Septiembre 2014